1. Prepara el piso antes de sacar la cámara
La cámara no arregla una vivienda desordenada. Antes de pensar en ángulos, revisa lo básico: camas hechas, encimeras despejadas, baños sin productos personales, cables recogidos y ventanas limpias. Si el piso está habitado, pide al propietario que retire objetos demasiado personales: fotos familiares, ropa visible, papeles, juguetes acumulados o imanes de nevera.
No se trata de dejar el piso sin alma. Se trata de que el comprador pueda imaginarse viviendo allí. En una vivienda de alquiler o venta, cada objeto que distrae compite con el mensaje principal: metros, luz, distribución, terraza, reforma, vistas o ubicación.



